A Rehacer los pasos de la SurDA. “…Porque la Historia es Nuestra y la Hacen los Pueblos, seguimos con la Esperanza Intacta…” Leer más
4.- Una alternativa para Chile
Hoy, este debate es más importante que nunca. El esquema político cerrado de estas dos décadas se ha debilitado; la Concertación misma se ha desgastado, voces críticas dentro y fuera de ella se muestran abiertas a opciones alternativas.
El escenario electoral está más abierto que de costumbre, ¿Por qué ponernos un techo nosotros mismos? ¿Por qué reducir nuestra demanda política, nuestra acción, a la posibilidad de pactar la entrada al Congreso?
Diversos sectores, dentro de la Izquierda, pero también organizaciones y esfuerzos que nunca se han sentido convocados por el Juntos Podemos Más, como la SurDA, sumados a otros que se han cansado de la propia Concertación, creemos que es momento de construir una Unidad nueva con un horizonte más potente que modificar el binominalismo electoral, sino con la tarea de enfrentar la exclusión social, política y económica en toda su magnitud, con alterar el mapa de fuerzas, la repartija de poder que se ha consolidado por dos décadas.
Lo que urge hoy en este revuelto panorama es resituar la alternativa popular. Una alternativa popular grande, unitaria, que exprese lo que con enormes dificultades y altas cuotas de creatividad han podido plantear las luchas sociales contemporáneas, pero que por el fuerte cierre de la clase política y el apartheid mediático, no han podido cuajar políticamente. Que plantee las reformas inmediatas que el país requiere, pero que también se proyecte como el elemento central de un nuevo ciclo de luchas políticas, en que la gente sencilla esté presente, y deje de ser simplemente un conjunto de consumidores y espectadores...
Hablamos de un esfuerzo de dimensiones históricas. Es quizá la tarea política fundamental de todos los que hemos venido luchando en estos años. Y es difícil, porque la pluralidad y desarticulación de las luchas sociales recientes ha dado origen a proyectos distintos, muchas veces contrapuestos, cuando se puede hablar incluso de proyectos propiamente constituidos.
Hoy, cuando la oportunidad histórica de golpear a los poderosos nos convoca, vemos cómo el mundo de la izquierda se encuentra preso de agendas cortoplacistas, muchas veces incluso personales o caudillescas. Opciones y agendas legítimas, pero que no alcanzan a dimensionar los alcances del desafío histórico que enfrentamos, reduciendo la exclusión de nuestro pueblo al bloqueo institucional, o reduciendo la construcción de una alternativa al posicionamiento mediático de un par de figuras.
Menos contaminada con esta intriga, la mal llamada izquierda social contempla el panorama con altos niveles de desarticulación. La mayoría de las veces ansía que la unidad llegue, pero sin la posibilidad –por la profunda desarticulación de los sectores en que se constituye- de aportar decididamente a construirla.
Una alternativa popular entonces no puede formarse en el camino propio. Lo que le planteamos al conjunto de la izquierda chilena, a los luchadores sociales, a los honestos militantes de la Concertación que creen en el espíritu de ese fundacional NO a la dictadura, es que asumamos el peso y la responsabilidad que cae sobre nuestros hombros.
Aunque la alternativa popular no se agote en el esfuerzo electoral, creemos que debe estar presente con una candidatura única en las elecciones presidenciales de este año, y con una lista parlamentaria en todo el país, desplegando el máximo de esfuerzo posible para concentrar en un solo balde todos los votos que expresen disconformidad con el actual estado de cosas, los votos que fueron nulos, los votos que han sido del Juntos Podemos Más, y también los votos que honestamente han ido a la Concertación –y la Derecha-, como las únicas opciones grandes.
Justamente, se trata de hacer nuestra opción grande. En esa opción tienen cabida sin duda los luchadores sociales de este siglo, los que con creatividad han logrado romper las pesadas condiciones, los que no tienen partido, los que incluso no se sienten de izquierda. También tienen un lugar central en esta fuerza la Izquierda y sus partidos, parte esencial de las luchas sociales del país, de su cultura, de su historia. Y sin duda, serán parte fundamental de este esfuerzo quienes honestamente provengan de la Concertación y se plateen la necesidad de un cambo profundo.
Esas son las piezas de una nueva fuerza efectiva que pueda instalar novedad y seriedad en el revuelto escenario. Que pueda cuestionar a la Concertación en su corazón mismo, y que sea efectiva al hacerlo.
Superar la exclusión es asumir desde aquella articulación la necesidad de organizar a los endeudados, a los trabajadores “flexibles”, a los excluidos de la toma decisión en los colegios, en las empresas, en los municipios. Construir la unidad de esa mayoría que quiere un cambio es el único camino para salir de la marginalidad política, transformándonos en un referente real para miles de ciudadanos que hasta hoy “no ven” más opción que la alternancia entre la Derecha y la Concertación.
A todos quienes nos lean, les decimos que no queremos nada para nosotros de esa alternativa. Entendemos la enorme dificultad que un esfuerzo de esas características entraña. Sabemos que no cuajará de la noche a la mañana. Por lo mismo, nuestro compromiso es con sus aspectos centrales, con su formación, con su existencia. Hemos renunciado por lo tanto a pretender candidaturas o puestos de figuración pública en la nueva fuerza, y sin que ello implique ni por un segundo compromisos a medias tintas o vacilaciones. En este esfuerzo nosotros ponemos nuestras vidas…
En esta amplia tarea es donde está concentradas nuestras acciones. Somos un grupo pequeño, pero de gran experiencia en la lucha social del Siglo XXI. Pertenecemos a la franja de revolucionarios que quiso reinventar la política, y que en ese genuino esfuerzo, tuvo aciertos y desaciertos. Hoy asumimos con el mismo compromiso las condiciones actuales. Y nos sumaremos con la misma fuerza a la construcción de esta gran alternativa popular.
Con la esperanza intacta…
SurDA
