A Rehacer los pasos de la SurDA

Convención Reconstituyente del 26 de Marzo de 2009


“…Porque la Historia es Nuestra y la Hacen los Pueblos,

seguimos con la Esperanza Intacta…”

Los abajo firmantes hemos sido fundadores y actores protagónicos en la historia de la SurDa. Una organización política que emerge a comienzos de los noventa, como respuesta a la desarticulación de la izquierda y el movimiento popular -abatidos por una transición que los excluyó expresamente.

El sello distintivo de la SurDa estuvo siempre puesto en construir un diagnóstico y un accionar político, basado en una lectura de las condiciones concretas que enfrentaban los sectores populares para emerger como un sujeto protagónico en nuestro país. Nuestra óptica, por tanto, nunca fue imparcial; siempre intentamos pensar, actuar, sentir, soñar y bregar con, desde y para los sectores populares y dominados de nuestra sociedad. En ello, nunca ha habido confusión.

Mas aún, la SurDa se construye desde el comienzo, como una organización que asume que la desarticulación del mundo popular, no se enfrenta ni refugiándose en ideologismos puros (ultraizquierdismo y/o localismo apolítico) muy propio de una parte de la izquierda chilena, ni mucho menos mediante el travestismo oportunista de los otrora revolucionarios, convertidos ahora en los adalides de un sistema político y económico altamente excluyente.

Por el contrario, la SurDa impulsa como eje central de su política en los noventa y parte del 2000, la construcción de sujetos populares, que fruto de su lucha por la gestión de poder de base, emergieran sin mediaciones en el escenario político nacional. Mas allá de algunos desaciertos basistas, se trató, nos parece, de una política acertada para un escenario en donde los bloques dominantes de la sociedad chilena mostraban una alta homogeneidad. Y en donde en particular las coaliciones políticas de la Concertación y la Derecha concurrían sin mayores oposiciones internas a mantener en los hechos el blindaje de un sistema político y económico anti-popular y profundamente antidemocrático en sus bases.

En dicho esfuerzo la SurDa crece y madura como organización política, incorporándose a sus filas importantes dirigentes estudiantiles, sindicales, poblacionales y profesionales progresistas. La organización participa con sus militantes en significativas instancias del movimiento social. Y así se gana un espacio entre los que bregan por la reconstrucción de un proyecto político de los sectores populares y de izquierda de nuestro país.

El escenario actual, sin embargo, no es el mismo que enfrentamos en la historia larga de la transición chilena. La derecha ha ganado terreno, amparada en un discurso neoliberal e individualista que ha campeado en estos años. La Concertación, agotada, burocratizada y elitizada, ha perdido su carácter homogéneo. Mas aún, dirigentes honestos la han finalmente abandonado, decidiéndose a construir un nuevo proyecto de izquierda. Nuevos sectores sociales, como los estudiantes secundarios, los trabajadores subcontratistas, los empleados públicos y el pueblo mapuche, han inaugurado un nuevo ciclo de movilización social. Y finalmente, el capitalismo global ha entrado en una nueva crisis recesiva-especulativa de escala planetaria.

Nada de esto, por cierto, garantiza que la nueva etapa en que nos encontramos evolucione hacia una hegemonía de las grandes mayorías, y especialmente de los sectores populares. Sin embargo, ello demanda una nueva política que, manteniendo invariable nuestros objetivos, tome en cuenta las nuevas condiciones que se nos presentan. No hacerlo así, sería ser miope y principista. Mas aún, sería abandonar lo que nos está vedado abandonar, esto es, actuar políticamente, lo que para nosotros no es otra cosa que bregar por lo que nos convocó desde nuestra fundación: la construcción de una alternativa política para los sectores populares, trabajadores y la sociedad civil.

La nueva política de que hablamos, no debe surgir de la nada sino de la experiencia acumulada durante todos los años de lucha política protagonizada por la SurDa. En particular, la SurDa desde muy temprano ha venido bregando por gestar alianzas con sectores críticos de la Concertación, entendiendo que de esa forma se abría la posibilidad para construir un nuevo bloque hegemónico que tenga como centro ya no a los empresarios sino al movimiento popular. Nuestra apuesta hoy se encuentra en mejores condiciones de fructificar. Un nuevo escenario de rearticulación de la izquierda comienza a florecer y la SurDa tiene hoy el deber de estar presente.

Se trata de un escenario para nada consolidado, ni en su composición, ni en su orientación política, ni mucho menos en su emergencia como bloque hegemónico para el conjunto de la sociedad. Y no podría estarlo, pues lo que observamos es más bien una confluencia de esfuerzos, individuales y colectivos, en pos de un anhelo justo e imprescindible: un giro democrático, incluyente y popular para el Chile actual.

Pero su debilidad es precisamente su fortaleza. Es ese anhelo -el de miles de chilenos- el que puede hacer de la etapa actual de rearticulación de la izquierda, más allá de los aciertos o desaciertos de sus dirigentes, un momento decisivo para la emergencia de una alternativa política para los sectores populares en nuestro país. Y en tal esfuerzo no podemos estar ausentes.

Es por ello que nos hemos reconstituido. Los dirigentes fundadores de la SurDA, en conjunto con aquellos que en sus diversas etapas formaron parte de su historia, tanto en sus estructura internas como en las organizaciones sociales en que tuvimos y seguimos teniendo importante presencia. Lo hacemos sin ningún otro afán que la responsabilidad que emana de la historia construida. Modesta pero importante. De los desafíos proclamados y los por proclamar. Por lo sueños que nacieron y los que aún están por nacer. Por los que nos creyeron y aún siguen haciéndolo. Por la memoria de Luciano y Carlos. Porque, en definitiva, la esperanza aún sigue intacta...

A Rehacer los pasos de la SurDA

Dirección Ampliada

(Electa en la Convención reconstituyente de 26 de marzo de 2009)

  • Carlos Ruiz E.
  • Ricardo Camargo
  • Manuel Gajardo
  • Fernando Sagredo
  • Giorgio Boccardo
  • Víctor Orellana
  • Claudio González
  • Camilo Bass
  • Leonardo Ponce
  • Andrés Bustamante
  • Esteban Catalán